Febrero 2022

 

EL PAPA PIDE A LOS SACERDOTES QUE SUEÑEN CON LA IGLESIA DEL MAÑANA

¿En qué estado de ánimo y con qué aspiración se debe entrar en el ministerio sacerdotal? El lunes 7 de febrero, el Papa sugirió a los estudiantes del Seminario Pontificio Lombardo de San Ambrosio y San Carlos in Urbe, situado en el corazón de Roma, que no se encierren en sus sacristías o en una "dialéctica estéril", sino que lleven el Evangelio al mundo "que tiene sed de Cristo", como hizo un antiguo alumno de su seminario, el Papa Pío XI.

En recuerdo del centenario de la elección de Pío XI este año, el Papa recibió el lunes a mediodía el Seminario de Lombardía, donde Achille Ratti fue alumno, y Francisco se inspiró en la obra de su predecesor para ofrecer a los sacerdotes que allí estudian perspectivas para su ministerio, al servicio de la Iglesia y del pueblo italiano.
El primer signo profético de Pío XI fue que, tras su elección, eligió no presentarse a los fieles en el interior de la basílica vaticana, sino desde la famosa logia que da a la plaza de San Pedro. El Papa dijo que habría tardado cuarenta minutos en abrir las puertas del balcón. Las puertas llevaban años cerradas porque el lugar se había convertido en un almacén. Pío XI esperó.

Este gesto "vale más que mil palabras", según Francisco. En primer lugar, recuerda a los sacerdotes que deben estar abiertos, "ampliando el horizonte de su trabajo pastoral a las dimensiones del mundo, llegando a cada niño que Dios quiere abrazar con su amor". Francisco les implora que no se queden "atrincherados en la sacristía", que no "cultiven pequeños grupos cerrados en los que podamos acurrucarnos y estar tranquilos". Un mundo espera el Evangelio.

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