I. PRESENTACIÓN DEL TPI

Inicio la presentación con el objetivo que nos guía para la formación en el TPI: “…llevar al probante a hacer un firme compromiso de dedicarse a la vida apostólica según el carisma y misión de la Sociedad, esto es a PROMOVER, FORMAR Y ACOMPAÑAR A JÓVENES Y ADULTOS EN SU VOCACIÓN AL MINISTERIO PRESBITERAL Y A LOS DEMÁS MINISTERIOS EN LA IGLESIA, viviendo la espiritualidad y estilo de vida que la caracterizan.” Para alcanzar las metas el equipo de formación estamos comprometidos a ser pastores entre los probantes y acompañar en el discernimiento vocacional integral, gradual y continuo.

 

1. Compromiso del Animador General y su Consejo.

- El proyecto del TPI, anhelado por el P. Menard y anunciado en el Directorio General de Formación (1997), vio la luz en la Asamblea General 2012. Luego el Animador General y su Consejo continúan con la planificación, buscando el equipo de formadores, viendo el modo de la financiación, y eligiendo como sede algunos ambientes en la CR Villa la Paz usados por el Tiempo de Probación para América Latina (TPAL). Recordamos también que esta casa fue el primer Seminario de los Santos Apóstoles en el Perú, es el lugar donde vivió nuestro querido P. Menard por más de 19 años, él mismo decía, que esta casa es la “… cuna de los MSA en América Latina” y es “… como la Tierra Santa en Palestina”. Por ello vivir la experiencia del TPI en esta casa, es donde se respira y están frescas las huellas de nuestro fundador, que nos llenan de la fuerza de Dios y del espíritu MSA.

El Animador General y su abogado del Gerente General de Formación nos acompañan en el proceso de capacitación. Cada año recibimos diferentes visitas de los miembros del Consejo General: desde el animador general hasta el oficial de capacitación general. Los candidatos de las Delegaciones y Provincias dependen de sus respectivos animadores. Los candidatos de nuevas fundaciones como Indonesia, Vietnam y Congo dependen del Animador General y su consejo.

2. Apoyo decisivo del Animador de la Delegación del Perú, su Consejo y los miembros en las Comunidades Locales y Obras.

- Como el Tiempo de Probación, es el corazón en la formación espiritual y “el año más importante” (P. Menard), desde el inicio de la ejecución del proyecto el año 2014 hasta la fecha, los miembros de la Delegación del Perú han apoyado fuertemente en la etapa de inmersión cultural, acogiendo a los probantes en las comunidades locales y obras apostólicas. Hemos tenido una relación permanente durante estos años con el Animador de la Delegación, quien, como Representante Legal de la Congregación de Misioneros de los Santos Apóstoles, es el responsable legal de cada candidato extranjero. Además, el Animador General puso bajo la responsabilidad del Animador de la Delegación y su Consejo a los candidatos en el tiempo de inserción.

3. Equipo de formación.

- Nombrados debidamente por el Animador General con el consentimiento de su Consejo. El 2014 iniciaron el proyecto, como responsable el P. Adolfo G. Doroteo Palacios, MSA, de la Delegación del Perú, junto con el P. Guillermo Rodríguez, MSA, de la Delegación de Colombia. Luego del 2015, por tres años, nombrados como responsable mi persona, P. Abad Martínez Ch., MSA, de la Delegación del Perú; y como miembros del equipo el P. Fabien Mvondo, MSA (Asistente y ecónomo, que inició la misión en el TPI el 2016), de la Delegación de África; y el P. Guillermo Rodríguez, MSA (Colaborador), quien este año cumple 20 años de servicio en el tiempo de probación en el Perú.  Este año 2019 tenemos un nuevo equipo de entrenadores. El padre Abad Martínez Ch., MSA, de la delegación peruana; y como miembros del equipo, el P. Phong Peter Van Nguyen, MSA (Asistente), de la Comunidad local "Palabra de Dios", Vietnam; y el P. Guillermo Rodriguez, MSA (Colaborador)

Trabajamos en equipo subsidiario, dirigiendo una o más dimensiones de la formación (humana, comunitaria, espiritual, intelectual y pastoral-misionera), como también en el acompañamiento integral a los probantes distribuidos en comunidades de vida interculturales. Los formadores nos guiamos de los documentos aprobados por el Animador General y su Consejo, que son el Directorio del TPI y los Estatutos del TPI. Además, contamos con el Reglamento Interno y el Programa que actualizamos anualmente.

También el equipo de formación del TPI en pleno participamos en las reuniones mensuales del Comité de Formación de la Delegación, ayudamos con nuestras sugerencias para la formación inicial y permanente de la Delegación, como también recibimos aportes y apreciaciones para la misión en el TPI.

Como formadores de MSA interculturales, necesitaremos formarnos y compartir con quienes trabajan en este campo.

4. Capacitación de participantes:

En 2014 comenzamos con 4 candidatos (3 de Colombia y el Padre Ruben Ruruk Sandalajuk, MSA de Indonesia). Continuamos en 2015 con 3 (1 USA y 2 Vietnam). En 2016, tenemos 11 candidatos (2 de Camerún, 3 de Congo, 4 de Vietnam, 1 de Indonesia y 1 de Colombia). Uno nos deja en 2015 y otro en 2016. En 2017, recibimos 20 personas (7 de Congo, 3 de Indonesia, 5 de Vietnam, 1 de Colombia, 1 de Brasil, 1 de Haití y 2 de Perú). En 2018, recibimos 2 candidatos (1 de Colombia y 1 de la RDC). Y este año tenemos 12 personas (3 de Vietnam, 3 de Indonesia, 3 de la República Democrática del Congo, 1 de los Estados Unidos, 1 de Canadá, 1 de Colombia)

En 6 años, hemos tenido un total de 52 candidatos de tres continentes (América, África y Asia) y diez países (14 vietnamitas, 14 congoleños, 8 indonesios, 7 colombianos, 2 cameruneses, 2 peruanos, 2 Estados Unidos)., 1 haitiano y 1 brasileño y 1 canadiense).

Según la dependencia de las comunidades locales, las delegaciones y las provincias, tenemos:

14 de la comunidad local "San Mateo Apóstol" de la República Democrática del Congo,

14 de la comunidad local 'Palabra de Dios' de Vietnam

08 de la comunidad local de Indonesia,

07 de la Delegación 'Dr. Carlos Jaramillo de la Torre de Colombia.

04 de la Delegación del Perú,

01 de la Provincia de Canadá,

02 de la Delegación de África, y

02 de la provincia de Estados Unidos

5. El itinerario de la formación pedagógica en el TPI.

- El Estatuto indica que el tiempo de probación se inicia el 26 de marzo y termina el 26 de diciembre. La primera etapa es el de inmersión cultural, donde hemos distribuido a los candidatos en las diversas comunidades locales y obras apostólicas, para compartir entre los miembros y formandos peruanos la vida fraterna en comunidad. Desde la llegada al Perú ingresan a la formación concreta de interculturalidad. La comprensión del español nos ha llevado a ver el momento oportuno del inicio oficial para cada grupo, teniendo en cuenta que los candidatos se formen entre los nueve y dieciocho meses que estipulan las Constituciones. Normalmente luego sigue el tiempo de ruptura, donde vivimos el mes de retiro del P. Eusebio Menard; se continúa con el tiempo de profundización en la cual se dan las bases para la identidad MSA; y se termina con el tiempo de apostolado, donde experimentamos la síntesis vocacional según el estilo de vida propio MSA. En la formación intercultural vamos dando pasos progresivos desde la etapa de inmersión cultural, pasando por el tiempo de ruptura (retiro de mes), continuando el tiempo de profundización y finalizando con el tiempo de apostolado. Además, trabajamos la formación intercultural en la dimensión humana, comunitaria, espiritual, intelectual y pastoral-misionera, que están presentes en cada una de las etapas.

6. Formación integral intercultural progresiva

Es importante una inducción a la formación integral inculturada básica en el propio país de origen, profundizando en la vida de algunos aspectos de la nueva cultura anfitriona (Perú), y de la cultura de los probantes de los países con quienes compartirá. Esta formación básica favorecerá la apertura intercultural durante la convivencia en el TPI. Les comparto algunos aspectos que vivimos en las dimensiones formativas, donde el candidato, futuro miembro de la familia MSA, va trabajando progresivamente la adquisición de una competencia intercultural.

 

 

 

  • En la dimensión humana. - Estamos al tanto formar en una actitud de aprecio completo al hermano con diferente color de piel (negrito, amarillo y blanco), dejando los prejuicios y posibles rasgos de racismo. Esto implica profundizar el ser respetuoso, tolerante, paciente, humilde, hombre del diálogo, con capacidad de adaptación, espíritu de iniciativa, estabilidad emocional y afectiva. Además, tener una conciencia crítica para cambiar los antivalores de la propia cultura y de los demás, que no están de acuerdo a la cultura del Evangelio. Como formadores practicamos la corrección fraterna personal y comunitaria con amabilidad y confrontamos con firmeza.

 

 

 

  • En la dimensión comunitaria. - La comunidad educativa general se organiza por Comunidades de Vida (CV), que asumen la responsabilidad de modo intercalado en la atención de la cocina-comedor y la liturgia. Realizamos encuentros con los coordinadores de CV, entre los integrantes de las CV, y con toda la comunidad educativa. Cambiamos las responsabilidades y de habitaciones cada dos meses. Con libertad se prepara la propia comida (fufú-Congo; el arroz amarillo-Indonesia; pollo con hierba luisa, ensalada de hojas de camote-Vietnam), en los encuentros fraternos se comparte la música y danzas del país, usamos con naturalidad los propios vestidos, valoramos estos aspectos, sin embargo, si nos quedamos allí estamos en la punta del iceberg cultural, el desafío está en salir de sí mismo, dejar el etnocentrismo, para ir al encuentro con el otro poco a poco avanzando en profundidad.Algunos han logrado interrelacionarse más rápidamente, otros con lentitud. Estamos haciendo camino a la formación intercultural, en la reciprocidad, la creación de relaciones, el intercambio y el enriquecimiento mutuos. Al interrelacionarse surgen las discrepancias. A veces la coexistencia pacífica se vio lesionada, en los trabajos manuales, en el deporte, por una palabra, por un gesto, por las reacciones según el carácter personal. Se da la tendencia a estar entre el grupo lingüístico, hablando el propio idioma. Las dificultades de interrelación que van surgiendo es una invitación a los formadores para salir al encuentro del probante y desarrollar el arte de la confrontación en el acompañamiento. Insistimos para que en la vida comunitaria se viva la regla de oro del Evangelio: ¡tratar a los demás como queremos ser tratados!

 

 

 

  • En la dimensión espiritual. - Como país anfitrión reconocemos la diversidad de eclesiologías y de experiencias, esto lo expresamos en la liturgia, dando espacio en las canciones a los diversos idiomas, en el caso de África los gestos y la danza (la liturgia propia del Congo aprobada por la Santa Sede). Semanalmente celebramos la Eucaristía con los textos en diversos idiomas: francés, Lingala y portugués. Participar de las riquezas espirituales y litúrgicas nos han acercado más. Estar orientados a vivir la cultura del Evangelio, está haciendo que la cultura interna del país, la cultura del propio país, las tres mentalidades continentales (africana, asiática y americana), nos guíen a tener los mismos sentimientos de Jesús, nuestro único modelo. Al final de cada mes, de jueves a sábado, tenemos el encuentro con el Padre (reconciliación), con la Palabra y con los hermanos. Formamos en la renovación del encuentro personal con Jesús y el camino continuo de conversión a partir de la Palabra, llegando a la actio de la lectio divina. Se van dando cambios a una actitud más evangélica.

 

 

 

  • En la dimensión intelectual. - Procuramos que cada tema del programa se exponga muy bien, no trabajamos con calificaciones académicas, sino buscamos llevarlos hacia una experiencia vivencial. En la inmersión cultural se aprende el idioma español en los niveles básico, intermedio y avanzando, insertados en una comunidad local u obra apostólica. En esta etapa contamos con la ayuda de profesores que tienen la especialidad de comunicación. ¡Hablar el idioma español en toda circunstancia nos unifica! ¡Vamos pasando de babel a Pentecostés! Hemos participado en algunas experiencias intercongregacionales. En el retiro de mes seleccionamos de los 112 temas los necesarios para reflexionar durante las 4 semanas. En el tiempo de profundización sigue la formación discipular dando sentido existencial a los temas propios MSA sobre el carisma, misión, espiritualidad, identidad y estilo de vida.

 

 

 

 

 

  • En la dimensión pastoral-misionera. - En las diversas etapas los probantes comparten con hermanos de otras culturas en una comunidad de vida. En la inmersión cultural comparten los apostolados de la comunidad local. En el retiro de mes se ora personal y comunitariamente por las misiones. En el tiempo de profundización se estudian los alcances de humanizar y evangelizar, así como también las implicaciones pastorales de promover, formar y acompañar, teniendo como prácticas dominicales el diálogo con la cultura en cinco parroquias vecinas y las dos obras MSA. En el tiempo de apostolado priorizamos las experiencias vocacionales y la vocacionalización en todas las áreas pastorales, con el fin de conseguir el hábito de ser en la vida un misionero de las vocaciones.Formar integralmente para que cada probante sea intercultural, empieza por dar el paso de la multiculturalidad a la interculturalidad, de este modo estará formado para guiar con alegría y competencia una comunidad intercultural, podrá así solucionar las dificultades surgidas entre personas y grupos culturales. El perfil adquirido por el probante intercultural hará que como miembro en primeras promesas, normalmente continúe en el teologado internacional. En el tiempo de integración continuará su compromiso desarrollando nuevas habilidades para la misión intercultural. ¡Llegar a formarse interculturalmente en el TPI y continuar en el tiempo de integración son nuestros desafíos! El nuevo reto para la selección de los candidatos al TPI, es discernir la llamada vocacional para vivir en un ambiente intercultural. ¡Formadores y probantes de diversos países interrelacionados!

 

7. Acompañamiento integral personal y comunitario.

- El arte del acompañamiento lo ejercitamos a través de encuentros personales y añadimos la construcción del proyecto personal de vida (el PPV, que contiene todas las dimensiones de la formación con sus metas). Como artesanos para acompañar integralmente en el discernimiento vocacional, los formadores nos distribuimos según el número de probantes equitativamente. Los diálogos informales, las entrevistas formales y el PPV, en el itinerario y proceso formativo gradual nos ayudan para la elaboración del informe final.

8. El internet y el uso de equipos electrónicos personales.

- Formamos la práctica del uso maduro del internet como un medio útil. Los valores que formamos en este campo son la prudencia y la responsabilidad. Tenemos candidatos desde quienes carecen de equipos hasta los que tienen un buen equipo propio (celulares, lap top o tablets). El internet en el tiempo de inmersión cultural se usa para el aprendizaje interactivo del idioma. Una semana antes de iniciar el mes de retiro explicamos las razones para esta etapa de abstinencia del ciberespacio, y se avisa a los contactos para que durante este tiempo oremos unos por otros. En el tiempo de profundización iniciamos una experiencia de ayuno virtual a partir de las 8:30 pm hasta el día siguiente, que no fue posible mantenerlo por motivos contextuales. En el tiempo de apostolado, tendremos en cuenta las políticas MSA de junio 2017 sobre el apostolado por internet. Desconectarse es un reto para nuestros candidatos, cuando se da la distracción, la evasión a la vida fraterna en comunidad, y está siendo obstáculo para un sano ambiente formativo, seguimos en el arte del acompañamiento.

 

II. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

  1. Las fortalezas
  • La apertura misionera de los probantes y formadores para dejar su propio país.
  • El esfuerzo de los probantes y formadores para la interculturalidad.
  • La interrelación continental entre probantes de África, Asia y América.
  • El ambiente de vida fraterna-apostólica intercultural.
  • Las personas con bases latinas aprenden más rápido el español, los demás requieren más práctica. Se dan pasos significativos con una pedagogía interactiva visual.
  • Haber trascendido al propio idioma con el español como nuevo idioma. Los nuevos miembros temporales de África y Asia actualmente en Colombia, y los vietnamitas, indonesios y congoleses que retornaron a sus países, tienen además de la identidad MSA, el español como nuevo idioma que les servirá también para leer bibliografía en español, durante los estudios teológicos y tener el segundo idioma para el post grado.
  • El Directorio y Estatutos del TPI actualizados por el Animador General y su Consejo.
  • El plan que enfatiza tener los mismos sentimientos de Jesús, como el único modelo.
  • El itinerario pedagógico (etapas) y temas del TPI definidos.
  • La riqueza de los escritos propios para el TPI en español, francés e inglés.
  • Miembros MSA de la primera generación, los que vivieron con el P. Menard comparten sus experiencias en el TPI, como testigos vivos.
  • Miembros MSA que conocieron y han tenido oportunidad de compartir con el Fundador dan los temas vivencialmente.
  • Realizar el acontecimiento del TPI en la casa donde vivió el P. Menard.
  • Cercanía a obras propias MSA y pueblos del entorno donde están los testigos físicos de la humanización y evangelización.
  • Priorizar la misión vocacional como eje transversal.
  • La presencia activa de tres formadores quienes comprenden otro idioma, y tienen experiencia en la formación y liderazgo MSA. Entre ellos el P. Guillermo Rodríguez, MSA, en el tiempo de probación en el Perú desde 1999, por 20 años.
  • El Equipo de formación en diálogo permanente con liderazgo subsidiario.
  • El Programa y Reglamento Interno actualizado anualmente por el equipo de formación.
  • El acompañamiento integral (dimensiones) y gradual a los formandos.
  • Acompañamiento en el discernimiento vocacional con los medios pedagógicos de: diálogo empático informal, entrevista formal, PPV y síntesis en el informe final.
  • Ir pasando de la multiculturalidad a la interculturalidad, de la empatía a la interpatía.
  • Disponibilidad y coraje de algunos nuevos miembros temporales para seguir su formación en Colombia.
  • Apoyo continuo de los miembros de la Delegación de Perú: se realizó una inmersión cultural en 7 lugares diferentes: TPI, Hogar San Pedro, la comunidad local 'Saint-André Apostles', la comunidad local P. Eusèbe Menard, la comunidad local Emaús Las parroquias de Uchiza y Huánuco. Se construyó el pabellón de Lucas con 8 salas y una capilla.
  • Financiación de algunos candidatos para sus gastos personales.

 

2. Las debilidades

  • La revisión médica de los candidatos antes de ser enviados al TPI.
  • La preparación e inducción en el país de origen sobre la formación intercultural: compartir con hermanos de diversas culturas en el Perú como país anfitrión.
  • El envío de los documentos personales, entre ellos la última evaluación.
  • La interiorización del valor del uso maduro y equilibrado del ciberespacio.
  • En el nivel financiero: el compromiso del aporte de los probantes para los gastos personales, el aporte de las Delegaciones y Provincias para el presupuesto con la cuota base anual y cuota general.

Continuemos con la experiencia de acción de gracias que nos brinda el TPI, viviendo en comunidades interculturales de MSA, con un África festiva y alegre que expresa su alegría por el Evangelio a través de bailes y música, con un Asia espiritual y un Interamericano. - Religioso y hospitalario, para seguir el carisma de formar vocaciones sacerdotales para una Iglesia intercultural.

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